En Ingenia no tratamos la IA como un botón mágico ni como un reemplazo del criterio. La tratamos como capas del mismo flujo: explorar, diseñar, prototipar, producir motion, implementar y mantener. Eso implica elegir herramientas con roles claros en lugar de acumular suscripciones que nadie usa en conjunto.

  • Figma Design y Figma Make para sistema visual, exploración y prototipos funcionales antes de escribir código.
  • Higgsfield para piezas de video e imagen generativa cuando el brief pide motion o variaciones rápidas de campaña.
  • Cursor y agentes con skills para implementación, revisión y tareas repetitivas en el repositorio.
  • Hermes Agent cuando hace falta memoria persistente, canales de mensajería y orquestación fuera del IDE.
  • Next.js, Gemini y RAG en producto propio — como el asistente de este sitio — cuando la IA es parte de la entrega al cliente.

La clave no es «usar IA», sino no romper la cadena: lo que se decide en marca debe llegar al prototipo; lo que se valida en prototipo debe tener criterio de implementación; lo que se genera en video debe respetar tipografía, ritmo y tono ya definidos.

Un ecosistema bueno reduce fricción entre fases. Uno malo multiplica revisiones y archivos huérfanos.

  1. ¿Resuelve un cuello de botella real o solo añade otra interfaz?
  2. ¿Exporta o integra con lo que ya tenemos (design tokens, repo, assets)?
  3. ¿Podemos auditar y corregir la salida sin depender del prompt del día?

En los próximos artículos del blog profundizamos en Hermes, Figma Make y Higgsfield con ese mismo criterio: para qué sirven, dónde aportan y dónde conviene no usarlos.